DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez
La difusión cultural

El ilustre hidalguense, Arturo Herrera Cabañas, dedicó gran parte de su vida a generar condiciones de difusión y desarrollo de la cultura, ese aspecto, entre otros, le han dado un lugar privilegiado en la memoria histórica de nuestro estado.

Su existencia terrenal, se vio interrumpida por un accidente aéreo, mientras se trasladaba al cumplimiento de sus responsabilidades públicas. Su respetable familia, entendió que la mejor forma de honrarlo era darle continuidad a su obra, por ello, creó la Fundación Arturo Herrera Cabañas; hace poco más de tres décadas; los artistas hidalguenses, han encontrada apoyo en esta organización sin fines de lucro, cuya esencia es, efectivamente, la promoción, la difusión y la vinculación de todo lo relacionado a la cultura.

La sede de la fundación se encuentra ubicada en la calle de Allende, allá, en la bella airosa, dicho inmueble fue cedido con la figura legal de comodato, por el gobierno estatal, hace poco más de dos décadas. Este contrato, fue renovado, durante la administración anterior.

En este contexto, en días recientes, fue anunciada la recuperación del vetusto edificio, por parte del gobierno hidalguense, bajo el sustento del marco legal y con el compromiso de convertirlo en un museo público; vaya que la sociedad hidalguense esta ávida de espacios culturales en todas las regiones que la integran.

Sin embargo, muchas voces de la comunidad cultural local y nacional se hicieron escuchar para mostrar su inconformidad por tal acción, definitivamente, no comulgan con la idea, al grado de manifestarse en las calles de la capital hidalguense el pasado fin de semana; connotados artistas y promotores culturales hicieron acto de presencia en esta marcha para dejar patente su apoyo hacia la presidenta de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, la doctora Irma Eugenia Gutiérrez ante una acción gubernamental calificada como autoritaria; incluso personajes afines a la transformación manifestaron su apoyo a la conservación de sede actual.

Las posturas, claramente expresadas, giraron en torno a la abierta posibilidad de emprender las acciones necesarias que tengan como fin el respeto al espacio que ocupada la fundación.

Es evidente la polarización de ambas partes, sin duda el tema dará mucho de que hablar en los días venideros, hay que estar atentos al desenlace de la historia, que ha dado pie a cuestionamientos sobre los bienes inmuebles que son de propiedad del pueblo hidalguense y que han sido usados para el beneficio de algunos empresarios de forma evidente, en Pachuca existen varios.

Otro escenario

Quizá, en uso de sus facultades, pero sin el dialogo correspondiente con otras instancias estatales, ni con los miembros de la comunidad cultural pachuqueña, ni con los autores de las obras afectadas, el ayuntamiento pachuqueño ordenó cubrir con pintura de color guinda, varios murales que se ubicaban en el céntrico Jardín del Arte, con el argumento de que habían sido vandalizados.

Esta acción, desencadenó en una serie de declaraciones que evidenciaron la ausencia de oficio político.