DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez

La otra plaga.

Durante la gira de trabajo, de la titular del Ejecutivo Federal por la región Tolteca, en enero del presente año, se abordaron diversos tópicos, entre ellos, quizá el más urgente y de mayor impacto en la sociedad, fue el de la contaminación ambiental, específicamente el que se refiere a la presa Endhó.

Desde que se convirtió en centro de acopio de las aguas residuales provenientes de la zona metropolitana del Valle de México, aquella presa, ha generado afectaciones severas a los habitantes, los olores fétidos y la presencia de los desechos sólidos químicos; además, el mosquito culex ha encontrado las condiciones perfectas para su agresiva y permanente reproducción, por supuesto, por el cuerpo de agua que representa la presa, la poca e insuficiente atención al retiro del lirio acuático, la presencia de chatarra y llantas en donde anida aquella especie y, en fechas recientes, las altas temperaturas.

Estas circunstancias, entre otras, han tenido como consecuencia que, las poblaciones cercanas, se manifestaran en días recientes, incluso con amenazas de medidas radicales, debido a que el mosquito culex se ha convertido en una plaga que no puede ser combatida por los propios habitantes y que, las tardes, las noches y los amaneceres, se conviertan en un verdadero suplicio para miles de familias.

Por supuesto, no se deben omitir las afectaciones a la salud que tiene la picadura de este insecto. Cierto es que, se encuentra en marcha el programa de restauración ecológica de la presa Endho, pero todo indica que, las etapas para su aplicación no han generado resultados para el bienestar de la población de aquella región.

Las manifestaciones y las exigencias giran en torno a las acciones que deben llevar las autoridades correspondientes de manera inmediata y urgente, no solo en aquel embalse, sino en toda la región tulense, para combatir las afectaciones en la salud. Mediante análisis científicos se ha comprobado que algunas variedades de cáncer son consecuencia de la permanente exposición a la contaminación de las caleras, las cementeras, la termoeléctrica, las aguas negras; y, de paso, revertir el nada decoroso lugar que tiene como una de las regiones más contaminadas del planeta.

En fechas recientes, la aplicación de una encuesta, tuvo como resultado una rotunda negativa para la instalación de un proyecto que, cierto, iba a generar empleos e inversión; el hartazgo social quedó de manifiesto.

La soberanía nacional

Los estados de Sinaloa y Chihuahua, son dos ejemplos de la polarización de posturas en torno a la soberanía de nuestro país; mientras en el primero, buena parte de su sociedad respalda la posible extradición del gobernador con licencia para que sea llevado ante la justicia norteamericana, en contrasentido, las voces oficialistas, se erigen como defensoras de la patria; en tanto, en el segundo, se señala a la gobernadora por traidora a la patria por la presencia, hasta hoy no explicada, de agentes estadunidenses en operativos de seguridad.