DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez
La toma de nota fallida

En sus orígenes, aglutinaba a los trabajadores de los tres poderes a nivel estatal; después, mediante ajustes administrativos, sólo incorporó a los trabajadores del Poder Ejecutivo; de esta forma, ha tenido como dirigentes a figuras destacadas dentro del quehacer público hidalguense.
En este historial, fue V.M.L.C., quien ostentó la Secretaría General por cinco periodos consecutivos, a pesar de que los estatutos lo tienen claramente prohibido, acumulando trece años al frente de la burocracia del SUTSPEEH.
En meses recientes, intentó repetir por un periodo más, pero existieron señalamientos sobre una elección con posibles actos fuera de la legalidad y la misma fue impugnada; tiempo después fue privado de su libertad por la comisión de posibles delitos. En medio de este contexto, le fue negada la indispensable toma de nota.
Durante algunos meses, comprendidos entre el 2023 y 2024, M.H.C., asumió la dirigencia sindical, pero, debió abandonar el cargo por desacuerdos y manifestaciones en su contra de los agremiados. En el mes de abril reciente, se llevó a cabo una nueva elección en donde resultó triunfador C.H.A., pero, nuevamente, el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje negó la toma de nota, argumentando inconsistencias y observaciones durante la jornada electoral.
Este hecho, desató la manifestación de algunos agremiados que dejaron entrever la posibilidad de iniciar procesos legales para defender el resultado, mientras tanto, la Secretaría General del SUTSPEEH, se encuentra acéfala.
Es tal la importancia del tema que, el titular del Poder Ejecutivo Estatal, ha declarado la necesidad de que, el proceso para elegir al dirigente sindical, sea total y absolutamente apegado al marco normativo y, una vez salvado este escenario, se podría iniciar el dialogo con la mesa directiva correspondiente.
De igual manera, se ha declarado respetuoso de las atribuciones de la instancia de Conciliación y Arbitraje. En los pasillos burocráticos, se desliza el rumor sobre la posible pretensión de encontrar un dirigente que no genere sobresaltos y con el cual se puedan establecer relaciones cordiales, por ello crece el sospechosismo, ante la recurrente negativa en la expedición del documento que valide y dé legalidad a los varios procesos electorales efectuados en los meses recientes.
Lo cierto es que, cualquier agrupación sindical debe contar con su respectiva dirigencia para los efectos legales y las negociaciones correspondientes necesarias con la contraparte patronal.

La fiesta.
Por supuesto, uno de los derechos que puede gozar cualquier ser humano, es el acceso al esparcimiento y la diversión, pero cuando estos momentos de algarabía, se dan dentro de los espacios y horarios labores, se corre el riesgo de ser objeto del escrutinio público, máxime si los protagonistas de la fiesta se video graban y, al tiempo, el material se divulga en las redes sociales.
El encargado del despacho PJEH, dejó claro que habrá consecuencias, ante la posibilidad de que los participantes del alegre festejo, dentro de oficinas públicas, hayan cometido alguna acción indebida y/o fuera del marco normativo.