DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez

Doscientas entregas después.

El vértigo de la vida y de los días actuales, hacen perder la dimensión del tiempo; había que hurgar en los archivos digitales para encontrar la fecha de la primera entrega. Lo cierto es que existió un día donde la comunicación fluida y permanente, con el director del Pensador Hidalguense, planteó la oportunidad para redactar algunas líneas que serían publicadas en este medio de comunicación. Menudo compromiso. ya que el periodista y el propio periódico, tienen toda una historia en el medio informativo y una reputación positiva bien ganada, a base de trabajo y de compromiso como sellos distintivos.

La convivencia se remonta a más de tres lustros, primero al coincidir en un espacio laboral, después, dando continuidad en fiestas y celebraciones, haciendo participes a nuestras respectivas familias; no todo ha sido alegría, han existido momentos en donde, de forma reciproca, la solidaridad y el abrazo afectuoso se manifiestan para estar presentes y acompañarnos en circunstancias complejas.

Hace unos días, tuve la fortuna de volver a compartir el pan y la sal con el profesor José Luis Pérez Romero, la tarde se hizo insuficiente para recordar, para reír, para darle un toque de seriedad al tema que lo ameritaba, para jugar a las adivinanzas en torno al inacabable tema de la política en nuestro estado; sin duda, tiempo faltó para agotar todo lo que hubiéramos deseado. Pero quedó la promesa, implícita, de coincidir en cuanto fuera posible, aquí o allá, al fin y al cabo, lo que importa es seguir cultivando el afecto y la estimación.

Este es el marco que hace posible cumplir doscientos lunes redactando y enviando algunas líneas, deseando que la vida y el Creador me permitan cumplir con la encomienda por más tiempo, ya que, representa un halago colaborar en el Pensador Hidalguense.

Profesor José Luis, para ti dos palabras que sintetizan tanto: estimación por lo compartido y por lo vivido, por lo que, seguramente, vendrá con la vida misma; gratitud por la oportunidad del espacio en tu periódico que representa toda una tradición en los medios informativos estatales.

Mientras tanto, los temas de la vida pública estatal serán motivo para ocupar el espacio semanal desde el Huémac.    

Los afectos se amplían.

Otra de las virtudes que conlleva la amistad con el director del Pensador Hidalguense, es la oportunidad de conocer y convivir con seres humanos de platica amena, con el chascarrillo permanente, con la transparencia en su persona; el ingeniero Raúl Hidalgo Meléndez, hoy goza de una merecida jubilación, después de varias décadas en responsabilidades laborales educativas. Él, tiene a la bella airosa como parte de su vida misma, la disfruta, se siente cómodo y a gusto en esta tierra.