DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez
El alto costo de los combustibles

Uno de los aspirantes de la sucesión presidencial del 2018, aseveró, a los cuatro vientos, que el gobierno que él encabezaría tendría un sinfín de logros que impactarían en la economía de los pobres; uno de ellos fue que el precio de la gasolina sería ofertado en diez pesos el litro; al inicio de su sexenio el precio rondaba entre los $19 y $20 pesos el litro.

También, aseguró, que con la puesta en marcha de la refinería Dos Bocas, estaríamos cercanos a la soberanía energética; la adquisición de la refinería Deer Park, en Houston Texas, sería la cereza en el pastel. Ahí están las declaraciones, que dan testimonio histórico de aquellas promesas. No solo fue imposible lograr aquel precio, sino que, el combustible subió entre el 22 y el 24 por ciento, es decir, entre $4.49 y $4.72 pesos durante aquel sexenio.

Con este escenario, arribamos a un nuevo sexenio, en donde la magna promediaba un costo de $23.90, la premium $25.34 y el diésel $25.46, por litro; desde diciembre del año pasado, estos dos últimos energéticos, experimentaron incrementos notorios, escenario que se recrudeció, en el actual 2026, por factores internos y externos: la ausencia de estímulos fiscales para el IEPS y el conflicto armado en el Medio Oriente, como principales causas.

Al ser cuestionada sobre el tema, la titular del Ejecutivo Federal, tuvo como respuesta, una frase que ha dado pie a un sinnúmero de cuestionamientos de los especialistas y los analistas. El impacto y las consecuencias se están dejando sentir poco a poco, sobre todo en los más desfavorecidos, la clase baja, es quien sufre el embate ante el incremento de los alimentos, los productos, los servicios.

Otro sector, que ya no ve lo duro, sino lo tupido, es el agrícola, debido al incremento en el costo de los insumos como los fertilizantes, los fungicidas, las semillas, entre otros. El escenario en la cadena productiva se pronostica complejo en las semanas y los meses venideros.

Las medidas, que se dicten desde la política económica, deberán tener un impacto real para lograr mitigar, no se diga revertir, la evidente inflación que se padecerá. Todo indica que, desde Palacio Nacional, deberán trabajar horas extras en las acciones gubernamentales que se pondrán en práctica en el corto plazo.

La realidad es que, se vislumbra imposible, lograr precios en los combustibles como se comprometió en algún momento al arribo del actual régimen.

La canasta básica

Todos los productos de la canasta básica deben ser transportados desde el lugar de origen hasta las manos de los consumidores, ello implica el indispensable uso de alguno de los combustibles, el costo de la canasta básica amanece con incrementos todos los días.

Por si fuera poco, el transporte público, sostiene con alfileres el actual costo del pasaje, circunstancia que es insostenible, debido a que las refacciones, y el mismo combustible, han elevado sus precios