DESDE EL HUÉMAC

Daniel Rodríguez Pérez

La manifestación del personal de salud

La esencia permanece, ya no se llama cuerpo de granaderos, aunque realizan la misma función; ya no se utiliza la palabra represión, ahora se encapsula a los manifestantes; el gas lacrimógeno quedó atrás, ahora se rocía con el contenido de los extintores a quienes toman las calles o las plazas públicas, hoy solo se les dispersa y arresta.

Hoy, se utilizan otros términos, para matizar las acciones de los cuerpos de seguridad pública, que tienen la encomienda de disuadir las expresiones, a las que se ven obligados, sectores que no son escuchados ni atenidos en sus demandas.

En días recientes, personal de una clínica del ISSSTE ubicada en la bella airosa, no tuvo más opción que salir a la calle y bloquear una de las principales vías de comunicación terrestre de aquella ciudad; demandaban pago de salarios atrasados, garantías laborales para el personal suplente, puntualidad en lo sucesivo de los pagos por sus servicios y, la destitución de la subdirectora administrativa de aquel nosocomio, como puntos principales.

La respuesta fue la presencia del personal de seguridad pública que, acatando ordenes superiores, liberaron la vía de comunicación con las respectivas fricciones y los empujones hacia los manifestantes, varios de ellos resultaron con heridas, que fueron documentadas en los videos que se captaron al momento; la acción policiaca puede derivar en procedimientos legales, de acuerdo a las expresiones de los manifestantes.

Al momento, no se ha firmado ningún documento para formalizar acuerdos sobre las demandas del personal de la clínica con ninguna autoridad, de hecho, las manifestaciones continúan, solo que ahora, no se registran afectaciones a las vías de comunicación, también existe el compromiso de continuar con la habitual atención de los derechohabientes.

Lo cierto es que, contra lo que se diga desde varias voces oficialistas, los servicios de salud pública en el país continúan con dolencias notorias: recursos humanos insuficientes, falta de medicamento, consultas externas intermitentes para el paciente, programación de meses para la realización de un procedimiento quirúrgico; no, no irresponsabilidad del personal médico o de enfermería, es la insuficiencia de los recursos presupuestales que son asignados para la atención de la salud pública.  Parece que el compromiso, por contar con un sistema de atención al nivel de algún país europeo, fue mera perorata para atajar las demandas de quienes tienen la necesidad de atención medica en los hospitales públicos.   

El posible boicot

Mientras tanto, la Ciudad de México, se ve alterada en su vida cotidiana ante el radicalismo de los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación; la amenaza es latente, sobre el boicot al próximo inicio del mundial de futbol en nuestro país, en caso de su principal demanda no sea atendida a cabalidad. La respuesta oficial es clara: no existe presupuesto para el cambio de régimen de pensiones para los trabajadores al servicio del Estado.