DESDE EL HUÉMAC
Daniel Rodríguez Pérez
La discrecionalidad
La recta final de las actuales administraciones locales se encuentra a la vuelta de la esquina, parece que el tiempo se agota para que los temas pendientes sean atendidos de forma oportuna y satisfactoria; mientras tanto, en varios, de los 84 municipios, las inconformidades y los reclamos por parte de las comunidades ante el deficiente oficio político y la insensibilidad social que demuestran varios de los titulares de los ayuntamientos ante sus gobernados, continúan, al grado de que, la toma de las instalaciones municipales, se ha dado en semanas recientes de forma recurrente.
En este contexto, poco alentador, se han promovido y aprobado, sendas iniciativas para modificar la composición de los actuales ayuntamientos y dotar de facultades nunca antes vistas a las presidentas y a los presidentes municipales.
Por un lado, la configuración de los ayuntamientos se verá mermada ante la eliminación de 14 sindicaturas y 160 regidurías, es decir, 174 espacios de representación popular no tendrán más cabida. Este hecho dio pie a varias lecturas, la principal fue que, se busca mermar la presencia de colores partidistas de oposición al actual régimen desde el nivel gubernamental más cercano a la población. Por otro lado, las figuras de las regidoras y los regidores, de por sí muy cuestionadas, tienen el riesgo de convertirse en verdaderos adornos dentro del ayuntamiento, ello ante la modificación y la aprobación que faculta a las presidentas y a los presidentes municipales para celebrar contratos, convenios de obra y servicios sin la aprobación previa de la mayoría calificada del cabildo.
Con ello se deja abierta la posibilidad, de que la discrecionalidad, se convierta en una moneda de cambio cotidiana en el manejo de las partidas presupuestales.
Varias voces ya se empiezan a manifestar en contra de esta medida, se habla de algún centenar de regidores que han hecho público se desacuerdo por las consecuencias que habrá en el manejo de las finanzas municipales, incluso hacen un llamado a votar en contra en cuanto la iniciativa llegue a la sala de cabildos respectiva. Se verá si el mayoriteo oficialista surte efecto.
Lo cierto es que, las piezas del ajedrez, rumbo a los comicios del próximo año se seguirán moviendo, de tal suerte el andamiaje del partido en poder buscará garantizar la continuidad del proyecto que abanderan.
Por otro lado, la oposición jugará con las pocas cartas que tienen en sus manos, algunos partidos para sobrevivir, y otros, para ganar más terreno con sus posibilidades reales.
La controversia en proceso
Se han promovido la impugnación, ante instancias federales, que busca revertir la eliminación de los espacios para regidores y síndicos en los ayuntamientos. Hay un antecedente, en el quehacer legislativo local, que omitió acciones y se obtuvo la anulación de una reforma electoral, ello debido a la ausencia de una consulta previa y publica a los pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes,










