DESDE EL HUÉMAC
Daniel Rodríguez Pérez
La escuela es nuestra
Algunas empresas contratistas hacían jugosos negocios con los recursos públicos destinados a la ampliación, el mantenimiento y la remodelación de los espacios educativos. El probable desvió de recursos y la baja calidad de las obras siempre estuvieron bajo el escrutinio de la opinión. Con el objetivo de eliminar a los intermediarios y los probables actos de corrupción, en el 2019, se puso en marcha el programa federal “la escuela es nuestra” que, previa integración de un Comité de Administración Participativa, conformado por papás, mamás y/o tutores del alumnado, transfiere recursos económicos, a una sucursal bancaria, que será administrado por aquellas figuras bajo ciertos lineamientos.
En este programa son beneficiadas las escuelas de nivel básico y medio superior públicas. De acuerdo a datos oficiales, en el estado de Hidalgo, alrededor dos mil ochocientas escuelas serán beneficiadas en el presente año con el referido programa escolar.
Desafortunadamente, el manejo de estos recursos no ha escapado de la posible comisión de delitos, incluso de carácter federal; el comité integrado por los padres de familia es el principal y único responsable en el destino y comprobación del dinero que llega a la institución educativa correspondiente.
El delegado federal de los programas del Bienestar en nuestro estado, dio a conocer a la opinión pública, que existen varias observaciones que deberán ser solventas antes de que el plazo legal se cumpla y con ello evitar procesos jurídicos.
El desvío de dinero, proveedores incumplidos, la no devolución de remanentes, la ausencia de rendición de cuentas, la injerencia de personas externas y ajenas, incluso la no inversión de los recursos, son algunos de los posibles delitos que tienen en la mira a varios comités.
Con información difundida en diversos medios de comunicación, se tienen actualmente 38 denuncias, diez de esos casos ya se encuentran judicializados, los municipios que acumulan más casos al respecto son Pachuca, Pisaflores, Atlapexco y Tula de Allende. Sin duda, el programa “la escuela es nuestra”, tiene un espíritu noble y de gran beneficio que busca mejorar las condiciones de infraestructura y de acondicionamiento en las escuelas a donde se destinan esos recursos.
Por lo tanto, se debe aclarar, mediante los procesos legales correspondientes, el destino de varios millones de pesos que no fueron invertidos de forma correcto. La corresponsabilidad de los padres de familia es clara, ya que desde el momento en que, en asamblea general, se elige a los integrantes del comité, se deben valorar los perfiles y los antecedentes de ellos.
La danza de los millones
En plena recta final de las actuales administraciones municipales, algunas de las 84, varias de ellas morenistas, deberán trabajar a marchas forzadas y tiempo extra para atender las observaciones sobre la comprobación de los recursos púbicos en sus respectivas demarcaciones.
En su reciente comparecencia, ante el Congreso del Estado de Hidalgo, el titular de la secretaría de la contraloría estatal, informó que cuatro administraciones municipales acumulan 487 millones de pesos que son objeto de observaciones realizadas por la Auditoria Superior de la Federación.










