DESDE EL HUÉMAC, MUNDIALISTA

Daniel Rodríguez Pérez

Por tercera ocasión

En 1970 el rey, Edson Arantes, brilló con la selección brasileña, al grado de guiarla a la obtención del título mundial de aquella primera ocasión en que, nuestro país, fue sede del evento deportivo con mayores audiencias y seguidores; después, en 1986, obtuvimos, por segunda ocasión, la sede del mundial del futbol, en aquella ocasión, fue el astro argentino, Diego Armando Maradona, quien cautivó con su magia a los fanáticos del deporte más popular del orbe, así, la selección albiceleste se coronó en aquella edición. Dos de los más grandes exponentes del balompié internacional, tuvieron sus días de gloria en los empastados nacionales. En el 2018, México, fue declarado, por tercera ocasión, sede del mundial de futbol, para la versión 2026, distinción que ningún otro país puede presumir. Así, a unas cuantas horas de la ceremonia inaugural, en el Estadio Ciudad de México, viviremos una jornada histórica en la vida nacional, más allá de la simpatía o antipatía sobre el multicitado deporte, los ojos del mundo estarán volcados a las incidencias deportivas. Nuestro país será sede de 13 encuentros, distribuidos de la siguiente manera: 4 en Guadalajara, 4 en Monterrey y 5 en la Ciudad de México; pocos partidos si tomamos en cuenta que serán 104 los disputados para conocer al campeón del mundo, la mayoría de ellos se efectuarán en la Unión América. ¡Qué ruede el balónḷ

Las otras sedes.

Fiel a su esencia, la Federación Internacional de Futbol Asociación, decidió compartir la sede mundialista, además de México, con los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, más por intereses económicos que por el espíritu deportivo. Cierto es que, en la Major League Spccer, se han dado contrataciones de estrellas futboleras que contribuyen a ganar terreno al balompié frente a los otros deportes de mayor arrastre; mientras, en Canadá, el futbol, aún sigue buscando un espacio en las preferencias deportivas.